Importantes novedades sobre la Plusvalía

Desde las Sentencias del Tribunal Constitucional dictadas el año pasado, han sido declarados inconstitucionales y por tanto nulos algunos de los artículos de la Ley Reguladora de Haciendas Locales y en particular los preceptos 107.1 y 107.2 a) que sometían hasta ahora a gravamen situaciones irreales y ficticias en los que el incremento de valor no tenía lugar, como el caso en que un inmueble era vendido por su propietario por un importe igual o inferior al que pagó por su adquisición. Esto determinaba que no tenía lugar y por tanto no existía el hecho imponible del impuesto cual es el Incremento de valor sufrido en el bien, puesto de manifiesto con objeto de la transmisión.

Pues bien, el Ministerio de Hacienda y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) han pactado la reforma del impuesto, con el fin de que todas aquellas ventas con resultado negativo de pérdidas no sean sometidas a gravamen y por tanto no tributen por este impuesto.

Esta novedad será aplicada con carácter retroactivo a todas las plusvalías giradas a partir del 15 de junio de 2017, y los municipios tendrán un plazo de tres meses para adaptar la nueva normativa que actualmente se está redactando.

De esta forma todos aquellos contribuyentes que desde el 15 de junio de 2017 hayan vendido sus inmuebles por precio inferior al de su compra, deberían una vez entre en vigor la reforma del impuesto a través de la proposición de ley que se prevé esté lista para el verano, recibir la devolución por dicho tributo.

Las Sentencia del TC, han forzado al gobierno, junto con la FEMP a modificar el tributo y adaptarlo a las exigencias del alto tribunal, reforma con la que han querido dar una respuesta rápida al mandato constitucional sin esperar al completo desarrollo del proceso de reforma abierta del actual sistema de financiación local

Así la reforma pactada establece claramente que “no se producirá la sujeción al impuesto en las transmisiones de terrenos, respecto de las cuales el sujeto pasivo acredite la inexistencia de incremento de valor, y será el contribuyente, el que tenga que demostrar que vendió el inmueble sin obtener ninguna ganancia patrimonial.

Para acreditar este extremo, el texto indica que como valores reales de transmisión y adquisición del terreno o inmueble se tomarán los efectivamente satisfechos que así consten en los títulos o documentos de transmisión, como son las escrituras o bien en su caso los valores comprobados por la administración tributaria.