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Testamento en tiempo de Coronavirus

¿Puede un enfermo de COVID-19 aislado otorgar un testamento?:

Es sobradamente conocida la necesidad de otorgar testamento ante notario, pero tal necesidad, se ve anulada, cuando prima otra de mayor rango, la de la vida.

La norma general es clara:  para el otorgamiento de testamento es preciso la intervención de notario autorizante.

El testamento ológrafo (testamento de puño y letra):

Sin embargo, la Ley da validez al testamento manuscrito, sin presencia de Notario, siempre y cuando se cumplan los siguientes requisitos:

  • Debe incluir fecha (día y año) y lugar de otorgamiento.
  • Debe estar redactado íntegramente y firmado de puño y letra por el testador.

Cuando el testador fallece, quien disponga del testamento ológrafo, deberá llevarlo ante el notario competente antes de los 10 días transcurridos desde el fallecimiento. Si el que tenga a su disposición el citado testamento no lo aporta en ese plazo, se le podrá exigir los daños y perjuicios que tal acción pudiera causar.

Subtítulo: El llamado trámite de adveración y protocolización

Una vez aportado el testamento al Notario, se deberá proceder con el trámite de adveración, que no es otra cosa, que el correspondiente cotejo de autenticidad del otorgante (es decir, que se pueda verdaderamente cotejar y comprobar la autenticidad del mismo). Una vez comprobado, el notario protocolizará el mismo.

El testamento en situación de pandemia:

Cuando quien quiera otorgar testamento se halle en peligro inminente de muerte puede otorgar testamento ante cinco testigos (que no podrán ser menores de edad ni herederos o legatarios cercanos).

Tal requisito de número de testigos y de edad no será necesario para el caso de epidemia siendo que, podrá realizarse ante tres testigos y éstos no deberán ser mayores de edad, siendo suficiente ser mayor de 16 años. El testamento otorgado en estas condiciones puede ser otorgado bien por escrito o de manera verbal.

Es importante saber que los testamentos otorgados en las previsiones establecidas en tiempo de pandemia o de peligro inminente de muerte tendrán una validez de 2 meses, una vez pasen estos meses desde que haya cesado el peligro de muerte o la epidemia.

Cuando quien haya realizado un testamento en estas condiciones fallece, sus herederos, persona interesada o testigos, deberán acudir ante notario dentro de los tres meses siguientes al fallecimiento para elevarlo a escritura pública.

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