0

Prevención de Delitos: la empresa, la primera protegida

La mayor parte de delitos se comenten en el ámbito interno.

Desde hace años venimos insistiendo en este blog en la conveniencia de que las empresas se fueran mentalizando en implantar planes o programas de prevención de delitos.

 

Evite la imposición de sanciones:

En un inicio esta recomendación tenía como principal motivación el evitar que la empresa fuera declarada culpable por delitos cometidos por sus trabajadores, representantes o administradores en su ámbito de actividad, lo que conllevaba la imposición de sanciones.

Hay que recordar que, a raíz de la reforma del Código Penal en el año 2015, se crearon penas especificas para las empresas que fueran declaradas penalmente responsables: multas que pueden resultar de cuantías muy importantes, en función del delito cometido; inhabilitaciones y pérdidas de ayudas y subvenciones públicas; clausura de establecimientos y cierres de locales; hasta disolución de la propia empresa.

 

La protección de la propia empresa:

Sin embargo, el evitar la imposición de sanciones, no es la única motivación que debe llevar a la empresa a adoptar estas medidas.  Tan importante o más que esta protección externa es la protección interna.

Es decir, se trata de evitar la comisión de aquellos delitos cometidos en el ámbito interno de la empresa en la que esta es la propia perjudicada. Nos referimos a delitos societarios, conflictos entre socios, apropiaciones indebidas, etc. Todos aquellos hechos delitos en el ámbito interno que según todos los estudios son la mayoría de ellos.

El implantar un programa de prevención de delitos eficaz que establezca medidas de control es el mejor remedio para evitar estos males.

 

¿Por dónde empezar?:

Estos planes de prevención de delitos o de cumplimiento normativo nos ayudarán, como hemos dicho, tanto a prevenir delitos externos como internos pero no sólo a eso. También mejorarán nuestra imagen frente a clientes y trabajadores.

Se trata de un traje a medida del tamaño y actividad de cada empresa. Si el empresario está decidido a recorrer este camino ya habremos dado el primer paso.

A partir de ahí, se deberán valorar dónde están los mayores riesgos de comisión de delitos en la empresa, ver si hay alguna medida de prevención o control previa y diseñar aquellas medidas que puedan resultarle efectivas.

Consúltenos sin compromiso, podemos ayudarle.

Gil-Gibernau Abogados. Logroño-Madrid

 

Deja un comentario

Su email no será publicado. Los campos obligatorios están marcados con *

  He leído y acepto la nota legal y la política de privacidad